Cuando la soledad me aterra
y las lágrimas no son suficientes
me aferro a tu mirada infantil
porque es allí donde comienzo a vivir...
Cuando este mundo apesta
y afuera todo muere de a poco
juego contigo a ser feliz
y otra vez tengo ganas de reir...
Cuando la tristeza me atrapa
y mi cuerpo se adormece
corro nuevamente hacia a tí
cerca de tu alma
entonces me olvido de morir...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario